Tras una experiencia bonita en la magnífica y bellísima ciudad uruguaya de Punta del Este, voy a intentar definir en pocas palabras, mis impresiones acerca del torneo, sin detenerme a realizar un scouting exhaustivo, ya que para ello había grandes profesionales en las gradas.
ARGENTINA: Sólo se puede hablar maravillas de los chicos de Jápez. Gran reclutamiento, excelente método dentro y fuera de la cancha. Un ejemplo a seguir.
URUGUAY: El anfitrión demostró estar inmerso en un proceso que le ha convertido en una alternativa a los grandes, superando esta vez a Brasil con creces. Línea ascendente.
CHILE: Sorpresa?, los que no conocen a Manu Córdoba lo pueden pensar, pero para mi es la optimización de recursos. Modelo de trabajo para los modestos. Felicidades.
BRASIL: Gran proceso de reclutamiento de físicos y atletas. Poca compenetración y conocimiento del juego. Futuro óptimo, poco presente.
VENEZUELA: El baloncesto en estado puro, búsqueda del aro continuo y lo más parecido al street basket posible. Atleticamente buenos, tácticamente en evolución. Torneo por debajo de su potencial.
COLOMBIA: El maestro Carlos Parra continuó un eslabón más en su trabajo. Grandes jugadores de futuro y disciplina en el juego. Coherencia y entrega. Me gustó.
PARAGUAY: Nuestros leones pagaron su inferioridad física demasiado caro. Garra, lucha y poco a poco conocimiento del juego. Fue el único equipo en anotar 11 triples en un partido. Faltos de trabajo, se comienza un proceso ilusionante en el país.
PERÚ: Físicos potentes para su edad aunque con futuro en el aire. Jugadores muy formados que poco a poco serán la base del baloncesto peruano. Buena evolución con respecto a anteriores torneos. Esperanza es la palabra.
